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1 de diciembre. Un párrafo de “Acerca del Imaginario Social Japonés” que trata de las “actividades de búsqueda de una pareja para casarse”.”La dificultad de iniciar una relación ha conducido últimamente a acuñar el término konkatsu. No es extraño que en una sociedad centrada en la empresa privada, este término se derive de shukatsu, que es la versión reducida de shushoku katsudo, actividades de búsqueda de trabajo. Konkatsu es la versión abreviada de kekkon katsudo, que en una traducción libre significa actividades de búsqueda de una pareja para casarse. Los japoneses no sienten vergüenza de declararse en “búsqueda de una pareja para casarse” ya que la actividad se encuentra en sus conciencias separada del amor espontáneo. Konkatsu tiene mucho en común con shukatsu. Se busca una esposa o un marido como se busca un trabajo. Ambos tienen relación con la reproducción social. Uno provee el sustento económico y el otro el marco institucional que permite la crianza de los hijos. El amor romántico tiene poco que ver con todo esto. Se considera que una relación de largo plazo debe estar basada en una posición social similar y en una historia académica similar. Las familias importan tanto como los miembros de la pareja. Todavía hay gente que se casa por omiai o presentación por parte de padrinos que ven en los candidatos dos personas adecuadas para una relación de largo plazo. No solo existen los omiai tradicionales, un ceremonial más de los que rigen la vida de la gente, y que está más difundido entre las clases altas. Hay formas más comunes de presentar a candidatos potables, como los gokon, reuniones de igual número de hombres y mujeres convocadas por algunos de ellos para propiciar la formación de parejas. También hay empresas que organizan konkatsu party, fiestas a las que concurren un mismo número de hombres y mujeres que están en su “actividad de búsqueda de un candidato o candidata para casarse”. Los asistentes pagan a las empresas para asistir a estas fiestas. Hasta aquí se extiende el hecho de que a los japoneses les cuesta encarar una relación fuera de un marco institucional, fuera de un ceremonial. Conocer a una persona en un konkatsu party a la que una empresa ha invitado a gente que, de acuerdo a ciertas variables estadísticas, considera adecuada para mantener una relación de largo plazo, genera tranquilidad. Declararse en situación de konkatsu o búsqueda de pareja otorga un marco de seriedad a quien busca pareja. Tratándose de una circunstancia tan importante en la vida, es un ejemplo adecuado para entender a la ceremonia como parte esencial del imaginario social. Lo espontáneo es descartado como sospechoso, como impuro por gran parte de la población.”

28 de noviembre. Solo Wedding, el tema de hoy. Les dejo dos párrafos de “Acerca del Imaginario Social Japonés” y el link de un documental que trata de ello en español. Ojalá sea de vuestro interés.

“La vida matrimonial comienza con una ceremonia a la que se suele asignar gran importancia. Muchas mujeres sueñan con ese día, aún aquellas que permanecen solteras porque no encuentran un pretendiente que pueda satisfacer sus pretensiones socioeconómicas y prefieren continuar disfrutando de su libertad. La vida de casadas las someterá a obligaciones para con sus maridos y suegros y a las vinculadas con la crianza de sus hijos. La mirada social o seken se depositará sobre cada una de ellas demandando el cumplimiento de sus obligaciones. Entonces prefieren permanecer solteras pero siguen soñando con la ceremonia de bodas. Existen casos en que una mujer soltera contrata una ceremonia matrimonial sin la presencia de un novio, simplemente para tener la experiencia de la ceremonia de bodas. Los acontecimientos que tienen lugar ese día se encuentran fuertemente grabados en el imaginario social femenino y ellas quieren llevarlos a la práctica aún sin la presencia del novio. Este también es un producto del neoliberalismo, ya que la nueva inseguridad laboral de muchos hombres y la permanencia de las antiguas obligaciones las han llevado a prescindir de ellos. 

     En 2015 el 14.1% de las mujeres de 50 años de edad no se habían casado. La dueña de una empresa de Kioto tuvo la idea de explotar este nicho en el mercado de las ceremonias matrimoniales y desde el año 2014 celebra ceremonias sin novio. Las mujeres solteras podrían entonces contar con su álbum de fotos vestidas de novia sin necesidad de casarse. La empresa creó un paquete de dos días para mujeres solas y en los primeros seis meses celebró ciento treinta ceremonias sin marido, lo que constituyó un gran éxito económico. La mujer puede asistir sola o contratar a un hombre para que haga el papel de novio, dándole así más realismo a la ocasión y a su álbum de fotos. Las mujeres cuentan para ello con los servicios de empresas como Family Romance, citada en el capítulo 15, que alquilan familiares y amigos. Estas ceremonias son conocidas como Solo Wedding, matrimonios de una sola persona. Luego de la ceremonia la novia pasa la noche de bodas en un hotel de lujo, sola o acompañada, según sea su preferencia, aunque las empresas que alquilan novios prohíben las relaciones íntimas.”

26 de noviembre. ¿Saben lo que es la “Declaración de Humanidad”? El primero de enero de 1946 el emperador declaró que él no era una divinidad. Les dejo el primer párrafo del capítulo 10 de “Ritsuko, la Guerra y La Paz”. Podrán enterarse de los contornos de la declaración, sus alcances y límites. Todo el capítulo trata de los dos primeros días de ese año.

“La mañana siguiente el padre de Ritsuko se encontró en la primera página del periódico con la declaración del emperador en que afirmaba que él no era una divinidad sino un ser humano. No cabía duda de que había sido presionado por las fuerzas de ocupación para hacer semejante declaración. Todos aún dormían, así que fue a su estudio a leer la declaración en detalle. Allí tomó nota de que declaraba no ser una divinidad manifiesta pero en ningún lugar mencionaba no ser descendiente de Amaterasu, la diosa que dio origen a la familia imperial, por lo que la declaración era ambigua. En todo caso aceptaba ser un ser humano descendiente de una divinidad, y ello bajo presión, por lo que sus súbditos no estarían obligados a aceptar el contenido de semejante escrito. Por otro lado, el emperador se declaraba heredero de la era Meiji y de los objetivos que se había impuesto el emperador Mutsuhito en la carta de juramento de 1868. Tanto el emperador como Shidehara en su comentario a la declaración, dejaban claro que la restauración Meiji, y no las fuerzas de ocupación, había traído la democracia a Japón. El padre de Ritsuko pensó que la idea de modernización económica y fortalecimiento del ejército de aquellos años no estaba en contradicción con lo ocurrido durante la guerra. La afirmación más tajante que entraba en contradicción con el pasado reciente era la de que la raza japonesa no era superior a otras razas y que no estaba destinada a gobernar el mundo. Don Igarashi concluyó que esta era una concesión hecha a los Estados Unidos, pero que en todo caso venía bien si servía para acabar con el militarismo. Los japoneses podrían demostrar ser superiores por otros medios. Paradójicamente, mientras las fuerzas de ocupación y la opinión pública en el exterior sostenían que por fin el emperador y los japoneses aceptaban estar en pie de igualdad con el resto de la humanidad, la élite japonesa se pensaba a sí misma en un nuevo punto de partida que conduciría a demostrar que su orden social era superior, en buena parte por saberse descendientes de una divinidad. Lo haría cumpliendo al pie de la letra con las reglas del capitalismo y la democracia representativa, que tenían su origen en occidente, y sin hacer uso de la fuerza militar. Entonces nadie podría impugnar su superioridad.”

24 de noviembre. Hola, les dejo un párrafo sobre la diferencia entre omote nihon y ura nihon. Está tomado de “31 años en Japón -ensayo autobiográfico sobre la sociedad japonesa contemporánea-, capítulo 32: Diferencias Regionales, páginas 271 y 272. “Otra diferencia a nivel regional es la basada en la historia económica de la región costera que da al Océano Pacífico y la que da al Mar de Japón. Por razones territoriales y climáticas la mayor parte de la población se asentó sobre las dos grandes planicies con costas sobre el Pacífico, Kanto y Kansai, y sobre el resto de esa costa, mientras que la costa del Mar de Japón, la que está frente a Asia continental, permaneció relativamente despoblada. A la costa del Pacífico se la conoce como omote nihon o el Japón de la parte delantera, el frente, el anverso. A la costa del Mar de Japón se la conoce como ura nihon o el Japón de la parte trasera, el fondo, el reverso. El camino que va de Kioto a Tokio a lo largo de la costa del Pacífico es conocido históricamente como tokaido y es el centro y símbolo del omote nihon, concepto que une a Kanto y a Kansai y que continúa hacia el noreste y el sudoeste a lo largo de la costa. Es sinónimo de desarrollo industrial y tecnológico, mundo científico y racional, occidentalización, cálculo económico, capitalismo, poder político y militar, grandes ciudades, desarraigo. Ura nihon es sinónimo del Japón tradicional, campos de arroz, pequeñas ciudades y pueblos, un mundo sentimental, nostálgico, intuitivo, comunitario, premoderno. También se ha comparado a la costa del Pacífico con la masculinidad y a la costa del Mar del Japón con la femineidad. En cuanto al clima, en omote nihon los inviernos son más benignos. En Kansai, uno puede estar un día de invierno en la costa de Osaka (omote nihon) disfrutando de un día de sol sin nieve a la vista, mientras cerca de la costa del Mar de Japón, a unos 70 kilómetros de distancia, se encontrará con nieve acumulada y sin sol. Lo mismo ocurriría si se dirige desde Tokio hacia Niigata. Cuando Yasunari Kawabata se refiere al “País de la Nieve” está hablando de ura nihon. Su gente es más apacible y cercana a la naturaleza. Aunque originalmente el término ura nihon no era despectivo ni discriminador, en la actualidad se tiende a evitarlo para no invocar una imagen de atraso y pobreza relativa.”

23 de noviembre. En 1986, hace 34 años, vine a Japón en un viaje de estudios de tres meses organizado por nuestra profesora de Historia de Japón de “El Colegio de México”. Relato este viaje en el capítulo 7 del libro “31 años en Japón -ensayo autobiográfico sobre la sociedad japonesa contemporánea-“. El capítulo se titula “El viaje de iniciación”. Les dejo aquí dos párrafos del mismo. En 1987 regresé a Japón. Desde entonces aquí estoy, en Kioto, para servirles, como me enseñaron a decir en México.”Nuestros primeros destinos fueron las ciudades de Shiojiri, Suwa y Matsumoto, en la prefectura de Nagano. Shiojiri tiene una población de unos 67.000 habitantes. Como su nombre lo indica, históricamente estuvo dedicada a la producción de sal (shiosignifica sal). Lo que más recuerdo de mi primer encuentro con una ciudad pequeña de Japón es el alto nivel de vida de que parecía disfrutar su población. Disponían de los adelantos tecnológicos con que se podía contar en las grandes ciudades y contaban con mucho más espacio vital. Sin embargo, fue justamente a partir de entonces y durante los últimos 30 años, que las diferencias en el nivel de vida entre las grandes ciudades, particularmente Tokio, y muchas ciudades y pueblos del interior del país han aumentado. La necesidad de competir con países que cuentan con mano de obra barata llevó a muchas empresas a trasladar plantas de producción a esos países, especialmente a China, generando un proceso de “vaciamiento” (kudoka) en diversas áreas del interior del país. La concentración de la riqueza en las grandes ciudades, particularmente en Tokio, se debió en especial a que allí se concentran las casas matrices de las más grandes empresas de los conglomerados industriales y financieros.En la ciudad de Suwa, de unos 50.000 habitantes, ubicada junto al lago del mismo nombre, visitamos una pequeña empresa familiar dedicada a la cría de gusanos de seda (sericicultura) y la planta de la empresa Seiko-Epson para ver un proceso de producción de impresoras conducido por máquinas herramientas con control numérico y robots. Nuestra profesora tenía la intención de que seamos testigos de la coexistencia de una industria tradicional en que las condiciones de trabajo no habían cambiado durante décadas y otra que contaba con tecnología de punta. El tamaño de las empresas y su riqueza no podían ser más contrastantes. Los talleres de producción de Seiko-Epson habían llevado la automatización a sus máximos niveles a través del control computarizado del proceso de producción y la utilización de robots. Sin embargo, se necesitan trabajadores que supervisen el proceso ante la posibilidad de que se produzcan fallas o interrupciones en el mismo. Este trabajo era realizado por mujeres egresadas del bachillerato. Ellas no tenían estudios universitarios y no eran empleadas de plantilla, por lo que el costo de la mano de obra era bajo. Su trabajo era controlado por un empleado de plantilla experto en procesos de producción computarizados. Mi tesis de maestría justamente trataba de los cambios cualitativos en el proceso de trabajo derivados de la introducción de tecnología microelectrónica en el proceso de producción. Este viaje de iniciación me permitía ser testigo de lo que solo había imaginado al leer sobre este tema en México.”

22 de noviembre. ¿Habían oído hablar de las “empresas negras”? Les dejo una cita donde me refiero a cómo surgió el término. Está tomada de “31 años en Japón -ensayo autobiográfico sobre la sociedad japonesa contemporánea-“, capítulo 23, página 203. La historia de Hiroki Konno y mi historia en Japón se funden en la designación de Mitsubishi Denki como la peor empresa del año en 2018.”Un joven estudiante de derecho laboral llamado Hiroki Konno, nacido en 1983, surgido de la Universidad Chuo y estudiante de posgrado de la Universidad Hitotsubashi, ambas de Tokio, fundó allí junto a compañeros y amigos en el año 2007 una organización sin fines de lucro llamada POSSE, cuyo objetivo era ayudar a los jóvenes a que puedan solucionar sus problemas laborales por sí mismos a través del asesoramiento legal y seminarios en que se trataban temas ligados a las prácticas ilegales en el ámbito laboral. A partir de 2009 se establecieron sucursales de POSSE en otras ciudades, primero en Sendai y Kioto. En 2012 Konno publicó un libro titulado “Burakku Kigyo”, literalmente “Las empresas negras”. A este libro se sucedieron otros y en 2019 ya había publicado cerca de una veintena de títulos entre textos escritos por él y otros publicados junto a otros miembros de POSSE. Allí no solo se describen las prácticas de ciertas empresas que rayan en lo inhumano sino también se trata el tema de por qué Japón ha llegado a una situación en que los empleados trabajan hasta morir o se suicidan antes de dejar su trabajo. También se refiere a la legislación laboral y a cómo hacer para que las leyes tengan un efecto concreto sobre la protección de los trabajadores.En ese mismo año 2012 se creó un premio para la empresa negra que había hecho más daño a sus trabajadores. Su denominación en inglés es “Most Evil Corporation of the Year Award” o “Premio para la Peor Empresa del Año”. Cada año se estudian cientos de casos de ilegalidad en la administración de personal de los que solo se candidatean al premio los que han sido comprobados y difundidos por los medios de comunicación. Hay decenas de ellos y solo se escogen unas 10 empresas para ser nominadas a la obtención del premio. En diciembre de 2018 se conocieron las empresas nominadas para el otorgamiento del séptimo premio anual a la peor empresa. Fueron nominadas ocho empresas y un organismo gubernamental. Ese año la empresa ganadora del premio fue Mitsubishi Denki (Mitsubishi Electronics), una empresa mencionada dos veces en este libro. Durante el “viaje de iniciación” visité con mis compañeros de estudios su planta productora de escaleras mecánicas y elevadores ubicada en Inazawa, cerca de Nagoya. Durante nuestra estadía en Nagoya estuvimos alojados en los dormitorios que la empresa tiene para sus empleados solteros. Luego, durante el estudio de campo para la redacción de mi tesis de doctorado, tuve tres entrevistas en esta empresa para tratar de la administración del personal de ingeniería. A pesar de ello, no pude vislumbrar la existencia de problemas tan graves. Es que la obtención de este premio en 2018 está íntimamente relacionada con mi tema de investigación en el área de I&D. Una debilidad de mi estudio consiste en que mis entrevistados siempre fueron personal de dirección y no tuve acceso a los propios ingenieros, quienes vivían cotidianamente bajo este sistema de administración de personal y eran mi verdadero objeto de estudio.”

19 de noviembre. No se trata estrictamente de literatura japonesa pero es digno de ella en el sentido de que la realidad aquí iguala o supera a la ficción. Son dos párrafos de “Acerca del Imaginario Social Japonés”, Capítulo 15: “De la soledad”, páginas 127 y 128. Si no lo sabían creo que enterarse de esto les puede abrir una ventana para comprender muchas cosas de esta sociedad. “La empresa Family Romance cuenta con dos mil doscientos empleados dispuestos a actuar como padres, amigos, pareja, compañeros de trabajo, hijos, etc. Podemos alquilar a una pareja para ir a una boda o padre y madre para un encuentro con los padres de su prometida. Y se puede alquilar pareja, amigos, compañeros de trabajo, padres, hijos u otros parientes simplemente para paliar la soledad. Se suele alquilar una compañía para ir de compras, para ir a comer a un restaurante o para tener una conversación, ya que, como hemos visto, mucha gente no tiene oportunidad de hablar con alguien durante semanas. El director de cine alemán Werner Herzog llegó a Tokio para filmar una película que lleva el mismo nombre de la empresa y es interpretada por su fundador, Yuichi Ishii. Él entiende a su exitosa empresa como un proveedor de servicios para gente que está en problemas. Lo toma como algo natural, aunque las características de la sociedad que ofrece un amplio mercado para su negocio es un producto histórico cuyo núcleo más importante es un sistema de control social basado en un modo particular de interacción social.En el momento de acceder a una entrevista con la BBC, Yuichi Ishii contaba con treinta y cinco niños que lo consideraban su verdaderopadre y mantenía sesenta y nueve falsas relaciones de diverso tipo. A cada uno de sus empleados les permite mantener solo cinco relaciones falsas. El servicio cuesta 20.000 yenes (unos 180 dólares) por cuatro horas, más transporte y comidas, algo imposible de pagar para la gran mayoría de los ancianos, pero más accesible para jóvenes en busca de una compañía para asistir a una boda o para una empleada que quiere contar con la compañía de alguien que actúe como si fuera su pareja, por ejemplo. En esta empresa los besos y las relaciones sexuales están prohibidos. Existen manuales, tal como en casi todas las empresas, que indican las pautas de comportamiento de los empleados/actores en detalle. La empresa ofrece unos treinta tipos de servicios y hay un manual para cada uno. Ishii conoció a una de sus falsas hijas cuando ella estaba en cuarto grado de primaria y al momento de la entrevista tenía veinte años. En el fondo de su corazón ella seguía creyendo que era su padre. El propio Ishii reconoce que el cliente debe encontrar el momento de contarle la verdad a su familiar y así evitar un mal mayor. Dice que él creó la empresa para hacer más felices a las personas, pero que estas falsas historias se van agrandando y el terminar con ellas puede generar un gran vacío, algo opuesto a sus intenciones. El eslogan de la empresa es “La alegría por encima de lo real”, lo que nos devuelve al tercer y cuarto capítulo: la capacidad de la gente para negar la realidad y alienarse de ella a través de un imaginario social centrado en la abstención y la conjetura. No es casualidad que una empresa como ésta haya nacido una vez avanzado el proceso iniciado en la década de 1980.”

18 de noviembre. Antes de entrar en tema debo aclarar que escribo sobre lo que me acabo de cruzar en mis estudios y en la preparación de clases online sobre mi último libro. Y ayer me he cruzado con algo que puede ser de interés para muchos de ustedes. En Japón hay “ferias industriales sobre el final (エンディング産業展)también conocidas como ENDEX. Son “trade fairs” en que empresas presentan productos y servicios vinculados con la muerte a potenciales consumidores. Quienes asisten deben hacer su reservación con anticipación y tienen acceso a experiencias como la de probar diversos modelos de ataúdes. He visto un documental en que una empresa tenía un acuerdo con la NASA y ofrecía el servicio de esparcir las cenizas del consumidor por el espacio desde un satélite. Un capítulo de mi libro “Acerca del Imaginario Social Japonés” se titula “de la muerte” y trata de la historia y el presente del vínculo que la gente y las instituciones han tenido con este acontecimiento inevitable. Pero llegué tarde para incluir las “trade fairs del final”. La muerte puede ser un buen negocio al punto de que los consumidores potenciales asistan a estas ferias y fantaseen acerca de lo que les puede ocurrir después del final y lo que les puede costar. La feria de este año es la sexta y tendrá lugar entre el 24 y el 26 de noviembre en Tokyo. Como ven, es algo nuevo, va por su sexto año. El ámbito de los negocios no deja de expandirse y ya queda muy poco al margen de la búsqueda de beneficios. Hace mucho que la muerte es un negocio pero estas ferias implican un paso más en su legitimación. El link para la feria de este año, en japonés. http://ifcx.jp/outline/ También lleva como título “Ceremony Japan 2020”. “De cómo convertir la vida cotidiana en un ceremonial” es uno de los temas centrales de mi libro. Aquí nos encontramos frente a la última ceremonia. Disculpen por la temática pero ni modo, solo por hoy.

17 de noviembre. Fragmento de “Ritsuko, la Guerra y la Paz

“Después de la cena del sábado, cuando los cuatro estaban sentados en la sala, surgió el tema de la guerra y la paz. Por primera vez después del final de la guerra pudieron compartir sus ideas sobre lo que había ocurrido y lo que vendría. Es que Toyotsugu al fin se sentía seguro de expresar su punto de vista frente a sus padres. Antes de ir a vivir con sus tíos carecía de ideas propias. En sus pensamientos privaba la confusión y la inseguridad. Esa noche la charla derivó en lo que debería hacer el emperador. En esos días se debatía si debía abdicar tomando responsabilidad por el desenlace de la guerra que había propiciado o no había sido capaz de evitar, o si debía continuar en su puesto como símbolo de la unidad del pueblo japonés. A esa altura ya había pocas posibilidades de que sea sometido a juicio y condenado. Frente a este asunto Toyo dudó, aunque luego dijo que sería mejor que abdique y sea reemplazado por su sucesor. Esa sería la mejor forma de romper con el pasado y poder encarar la reconstrucción bajo un nuevo liderazgo basado en la misma tradición. Sus padres se mostraron sorprendidos al escuchar esa opinión de la boca de su hijo, quien hasta hacía unos meses no se hubiera atrevido a expresar una idea como esa influido por el adoctrinamiento recibido en la escuela. 

     Entonces su padre dijo que no tenían de qué preocuparse porque el futuro del emperador estaba en manos de las fuerzas de ocupación y estas no solo lo iban a salvar de un juicio y una posible condena. Tampoco iban a permitir que abdicara, porque lo que más temían era el avance del comunismo. Para ellos la legitimación del régimen imperial y del comportamiento de su líder eran la base para la consolidación de la unidad del pueblo bajo una ideología conservadora. Los ocupantes tenían miedo de que cualquier cuestionamiento al emperador pudiera conducir al caos social y como consecuencia de ello al avance del comunismo. Ya habían visto cómo la mayoría de los sindicatos habían confluido en una organización ligada al Partido Comunista. Su propósito era que toda la responsabilidad caiga sobre los militares que lideraron la aventura imperialista, con Tojo a la cabeza, y que el emperador quede a los ojos de los japoneses y de la opinión pública internacional como víctima de fuerzas militares imposibles de controlar. El padre de Toyotsugu agregó que todo eso era una fábula y que el emperador era tan responsable como Tojo ya que había estado al tanto de todo lo ocurrido y no había hecho nada por evitarlo.

     Su esposa hizo un comentario acerca de los viajes que el emperador había comenzado a hacer en febrero y la conversación derivó en ellos. Eran motivo de sorpresa ya que hasta el día en que dio el discurso de rendición los japoneses no conocían ni siquiera su voz, y desde febrero de ese año había comenzado a visitar diversos lugares del país y a pasearse frente a la gente en medio de las ruinas y la pobreza dejadas por la guerra que él mismo había incentivado. El protocolo de los viajes incluía breves intercambios de preguntas y respuestas. Su carácter introvertido y el hecho de haber vivido tan lejos de sus súbditos lo convertían en un inepto para encarar estos breves intercambios ceremoniales. Bajo la influencia de los medios de comunicación parte de la gente comenzó a sentir que era una persona pura y hasta endeble que estaba un poco más allá de la vida cotidiana de los mortales. Algunos expresaban sus disculpas por no haber sido capaces de responder a sus deseos de construir un gran imperio, generando cierto embarazo en el aludido. Se sentían culpables de haber perdido una guerra que a sus ojos seguía siendo legítima. Akemi sostuvo que sus primeros viajes muy probablemente habían influido sobre los resultados de las elecciones de abril. Quienes sostenían que debería abdicar o ser condenado pasaron a ser una minoría.

Toyotsugu desde niño sabía que tenía una familia particular, que sus padres eran gente pensante que no se dejaba influir por la radio o los periódicos. Durante muchos años lo había considerado una especie de defecto de nacimiento que tenía que soportar a pesar suyo. El final de la guerra lo había convertido en un activo que enriquecía su existencia. Lo mismo podía decir de su tío. Su tía en cambio era pragmática, interesada principalmente en su negocio, pero también era el negocio de Toyo, por lo que de la noche a la mañana todos contribuían a mejorar su calidad de vida. La conversación dio otro giro, esta vez hacia el surrealismo. A partir de 1941 la “policía del pensamiento”, así se llamaba, había comenzado a arrestar a artistas que lo habían importado de Francia e Inglaterra y a otros que lo habían impulsado en diversas formas, principalmente en la poesía, la pintura y la fotografía. Una vez terminada la guerra hubo un renacimiento de estas tendencias artísticas. Más allá del surrealismo, Los padres de Toyo le confiaron que pensaban ir a Osaka en noviembre para ver “No nos arrepentimos de nuestra juventud” (waga seishun ni kuinashi, no regrets for our youth), una película de Akira Kurosawa que iba a ser estrenada a fines de octubre. Le pidieron a Toyo que vaya con ellos, ya que le serviría para reflexionar sobre su propia niñez y adolescencia. Iban a Osaka porque querían ver la película con Ritsuko y Kiyoshi y aprovechar para pasar allí el fin de semana.”

16 de noviembre. Sobre el silencio. En la cultura japonesa se entiende que las personas pueden comunicarse evitando la verbalización. “Lee el aire” (空 気 を 読 む) y deberías entenderlo. No seas rikutsuppoi, una persona que insiste en razonar sobre cosas que deberían aceptarse sin una palabra. ¿Es esto la consecuencia de una cultura ancestral o una forma de hacer que las personas obedezcan fácilmente a través del adoctrinamiento a lo largo del proceso de socialización y más allá? En otras palabras, ¿la explicación es filogenética u ontogénica? ¿Ambos? Creo que es ontogénico, generado por el sistema educativo y la disciplina en el lugar de trabajo. ¿Y el silencio en las relaciones familiares? Hay mucho que pensar y hablar sobre esto. ¿Qué piensan de esto? Lo dejo a modo de alimento para el pensamiento.

15 de noviembre. Tengo la impresión de que en diversos foros admiradores de lo que entienden como cultura japonesa se refieren a ella en base a prejuicios, a una visión superficial que con frecuencia es generada con la ayuda de la promoción de Cool Japan. Les rogaría intentar adentrarse en la vida cotidiana de los japoneses. No es un infierno, pero tampoco un paraíso. Durante los últimos 30 años se han ido agudizando problemas que antes existían solo marginalmente. Hay mucha gente que sufre las consecuencias de diversos modos, y cada vez son más. Esa es la tendencia. La vida cotidiana de la gente aquí está muy lejos de mitos, creencias y espiritualidad. Es extremadamente materialista y, aunque no lo quieran creer, basada en intereses individuales. Para alcanzar los objetivos individuales no queda más remedio que adaptarse al grupo. Chowa, armonía, es la consecuencia de una obligación que debe ser observada para poder sobrevivir. Se enseña a adaptarse a los deseos del interlocutor desde la escuela primaria en una sociedad en que las relaciones verticales son mucho más importantes que las horizontales. No hay otra opción que obedecer. No adopten a Japón como el paraíso perdido, no inventen una nueva religión. Es una sociedad muy disfrutable para quien la vive desde afuera pero muy dura para muchos que la sufren desde adentro. Es por ellos que escribo estas lineas. Sé que no todos piensan a Japón como el paraíso perdido, pero me llama la atención el alto grado de desconocimiento.

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